Tortería te paga 2500 pesos si logras acabarte una ‘cubana’ en Ciudad de México

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Agencias

Ciudad de México.- Retos de comida hay muchos, pero el que Tortas Don Juan lanzó a mediados del siglo pasado parecía imposible de cumplir. Y es que terminarse en media hora una torta de 3 kilos de peso es una labor titánica no apta para los comelones novatos. Sin embargo, es posible: en agosto del año pasado, contra toda expectativa, un joven delgado, por el que nadie apostaba, terminó con este coloso que continúa siendo el desafío supremo entre los que se presumen como los más comelones.

Ubicadas en la Calle San Andrés de La Sierra número 59 (cerca de la Villa), este lugar es un templo al que no se viene a rezar, sino a comer. Y el objeto de la devoción no es La Virgen, sino unas tortas descomunales que ellos mismos han bautizado como “las abominables”. El modus operandi es sencillo: te formas y pagas tu torta. La cubana (la del reto) cuesta 250 pesos. Pero vale cada centavo, pues de ella podrían comer fácilmente unas 5 personas.

Una voz surge de un altoparlante: “no nos confundan, nosotros somos los de las auténticas tortas Don Juan. Ahorita mismo estamos preparando una cubana. Acérquese, tómele foto, por si todavía no la conoce”. Y sí, es tan grande como cuenta la leyenda. Entre mi chico y yo, no logramos terminarnos ni la mitad. Me parece prácticamente imposible que alguien haya podido terminarse completo este monstruo en el que las capas de carne y otros ingredientes parecen no tener fin. Para saber más sobre la historia del lugar me acerco a Julio Rodríguez, quien se encuentra al frente de este negocio.

 

¿Es real que estas tortas llevan abiertas ya más de medio siglo?
Don Julio: Es correcto. Por aquí han pasado muchas generaciones de trabajadores, los primeros incluso ya fallecidos.

¿Quién era el famoso Don Juan?
Él era el propietario del negocio, pero ya tiene cinco años que falleció. Pero aquí estamos al frente, tomando la estafeta.

¿Y desde que abrió el lugar en la década de los 50 ya existía esta torta tan enorme?
Sí, fue una idea de Don Juan y de su esposa, Doña Yolanda Domínguez.

¿Cuántos ingredientes lleva la torta?
Lleva pierna española, jamón, salchicha, chorizo, huevo, queso de puerco, queso amarillo, paté, milanesa, pierna horneada, pastor de pollo, aguacate, jitomate, cebolla, picante al gusto y mayonesa. Sí, es mucho, jaja (risas).

¿Cuántas personas vienen e intentan el famoso reto de la torta cubana?
Son muchos. Y los que vemos que tienen posibilidades o que si le van echando muchas ganas, hasta los subimos a nuestro Facebook. Habrá unos tres retos por semana.

¿Qué dicen cuando ven la torta? ¿Fanfarronean que sí se la van a acabar o sí les impone respeto?
La mayoría vienen con la idea que sí se la van a terminar. Hay unos muy gallitos que hasta dicen: “yo me echo hasta dos”. Pero no, la verdad es que no van ni a la mitad cuando ya no pueden más.

Cuénteme de aquella vez en que el reto fue superado.
No lo podíamos creer. La tortería ya va por sus 70 años y pensábamos que nadie iba a poder. Pero el 18 de agosto del año pasado todo cambió. El amigo Luis Uriel, un cliente que vino de Oaxaca para echarse el reto, nos dejó a todos con el ojo cuadrado. Ahí está, tú lo puedes ver [señala una foto en la pared]: es delgadito, tendrá por ahí de 22 años. Nos dijo “vi el reto de la torta por internet y vine a ver si podía”. Lo grabamos nada más por no dejar, porque grabamos a todos los que hacen el reto, pero no creíamos que pudiera. Pero luego cuando vimos que más o menos en 7 minutos ya se había terminado la mitad de la torta, entonces vimos que la cosa iba en serio.

¿Qué hicieron ustedes, cómo reaccionaron?
No lo creíamos. Porque además no le estaba costando trabajo, lo hacía tranquilito, como jugando. Nos pidió unos limones, se los comió y le siguió. Y a los 28 minutos se la terminó. Pero ya él desde los veinte prácticamente se la había acabado, ya nada más la estaba haciendo de emoción.

Y hablando de emoción, ¿se emocionaron ustedes?
¡Claro, estábamos gritándole y echándole porras!

Y desde entonces ya es todo una celebridad por aquí…
Es correcto. Desde los años 50 del siglo pasado estaba el reto y nadie lo había podido hacer. Teníamos “El Muro de los Vencedores” pero estaba vacío, hasta que llegó el amigo Uriel.

Y así se llevó sus 2500 pesos en efectivo.
Pues se llevó 2750, porque la promo es que si te la terminas, te pagamos 2500 y además te devolvemos el costo de la torta. También les damos un mes de tortas gratis, pueden venir a desayunar comer y cenar tortas, no hay restricción.

¿Y él regresó por su mes de tortas?
Nada más al otro día vino por una, pero como era de Oaxaca se regresó a su tierra y ya no regresó a comer. Como te dije: sólo vino al reto y lo cumplió como los grandes.

¿Y para los que no le quieran entrar a la cubana, hay tortas de un tamaño más decente?
Pues sí, están “las abominables”, esas son de un kilo y pueden ir de diferentes ingredientes. Tampoco tienen que ser siempre las cubanas.

¿Oigan y por qué insisten tanto en el micrófono que no los confundan?
Ah, porque luego se quieren colgar de nuestra fama y la gente se va con la finta. Pero estas son las auténticas y originales. Y no tenemos sucursales.

Me despido de Don Julio con un apretón de manos mientras pienso en cuántas personas en casi 70 años han venido a saciar aquí uno de los pecados capitales más socorridos: la gula. Y como buen pecador irredento que soy, ya planeo mi regreso a este santuario donde no se reza, pero vaya que se llega al cielo.

Con información de Excelsior

 

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