Perdió a su bebé por presunta negligencia en el Comunitario

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Por Violeta Santiago

Agua Dulce, Ver.- Antonio Palma Ramón recibió la terrible noticias de que su nieto murió el sábado a la medianoche, después de que su hija estuviera varios días internada en el Hospital Comunitario “Valentín Gómez Farías”, por lo que la noticia significó un duro golpe para esta humilde familia de la colonia El Muelle, de Agua Dulce, que espera que con su historia se puedan evitar futuros hechos similares en dicho hospital.

Antonio es padre de Jazmín, una joven de apenas 18 años de edad, estudiante del Telebachillerato de El Muelle, que resultó embarazada este año y que la semana pasada fue llevada al nosocomio de Coatzacoalcos ante el inicio del trabajo de parto.

La joven primeriza fue ingresada el jueves a las 6 de la tarde para tener su parto natural, pero desde que entró, fue mínima la información que los médicos proveyeron a los preocupados padres, un ama de casa y un taxista que habitan en una casa compuesta de láminas, bloc y madera en El Muelle.

El señor relató en entrevista que el viernes a las 9 de la mañana de repente les avisaron que tenían que firmar para que le pudieran practicar una cesárea a Jazmín. La joven se encuentra tan afectada que no quiso platicar directamente su experiencia, pero su familia explicó que mientras ella estuvo dentro un médico le dijo a otro que el bebé ya se estaba “pasando de tiempo” en el vientre de Jazmín, pero el que estaba a cargo de ella le respondió a su colega que él sabía lo que hacía.

Lamentablemente el bebé tragó líquido amniótico y fue hasta muy tarde cuando decidieron extraerlo por una cesárea casi quince horas después de que la joven llegara al hospital. A las 09:30 horas del viernes el niño nació y le avisaron a los abuelos que al mediodía el bebé logró llorar y estaba mejorando. Sin embargo, para el sábado les avisaron que tenían que intubar al pequeño y para la medianoche les dieron la noticia de que el bebé había fallecido.

Antonio Palma comentó que durante la estancia de su hija en el Comunitario también tuvo que confrontarse con la hostilidad de los guardias, quienes se portaron groseros con el humilde hombre y le impedían el paso a pesar de que él era llamado a urgencias en Pediatría por el estado de su nieto. “Yo les decía que les vengo hablando como Dios manda, era una emergencia”, lamentó el hidrómilo.

Además de los gastos funerarios que la familia ha tenido que cubrir y de los viajes a Coatzacoalcos para recoger el acta de defunción, Antonio comentó que lo que menos le duele es el gasto económico, sino la muerte del pequeño, pues lo esperaban con mucho amor e ilusión.

Este hombre de Agua Dulce hizo un llamado a las autoridades de salud de Coatzacoalcos para que no vuelva a ocurrir un hecho así, pues consideró que no por el hecho de ser un servicio gratuito por parte del Seguro Popular los médicos debieran comportarse de esta forma.

Su pobreza impide que accedan a algún tipo de investigación o justicia, pues aseguran que otros médicos insistieron que el bebé ya se estaba pasando y se tomó la decisión muy tarde de hacer una cesárea, por lo que sólo ofrecen su testimonio como prueba para que no ocurran más muertes de menores.

“Aquí hay clínicas, pero son caras. Un pobre, ¿de dónde va a agarrar? No porque sea “gratis” deben perjudicar a una criatura que apenas iba a ver la luz del día”, lamentó Antonio Palma Ríos, padre de familia que la semana pasada esperaba un nieto y, en cambio, tuvo un entierro.

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